Modo de uso:
Mezcla una cucharadita de miel con unas gotas de jugo de limón.
Aplica en las zonas afectadas y deja actuar durante 10 minutos.
Enjuaga con agua tibia.
Por qué funciona: El limón actúa como exfoliante y astringente natural, mientras que la miel tiene propiedades antibacterianas que previenen la aparición de nuevos brotes.
3. Exfoliante de bicarbonato de sodio
Ingredientes: Bicarbonato de sodio y agua.
Modo de uso:
Mezcla partes iguales de bicarbonato de sodio y agua hasta formar una pasta.
Masajea suavemente la nariz y el rostro durante un minuto.
Enjuaga con agua tibia y luego hidrata.
Por qué funciona: El bicarbonato de sodio ayuda a equilibrar el pH de la piel y elimina las células muertas que obstruyen los poros.
4. Rutina de Vapor y Exfoliación
Qué necesitas: Un recipiente con agua caliente y una toalla.
Cómo usarlo:
Inclínate sobre el recipiente y cúbrete la cabeza con la toalla para que el vapor se concentre.
Vaporiza tu rostro durante 5 a 7 minutos para abrir los poros.
Después, usa un exfoliante suave o un extractor de puntos negros.
Por qué funciona: El vapor suaviza la suciedad dentro de los poros, facilitando su extracción.
5. Mascarilla Detox de Lima y Sal
Qué necesitas: Jugo de lima fresco y sal marina.
Para conocer los pasos completos de cocción, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.