¿Por qué esta mezcla se siente tan bien?
El pepino aporta frescura.
La yema da textura nutritiva.
La combinación descansa la piel mientras reposa.
El enjuague con agua tibia potencia la sensación relajante.
No es magia, pero sí un ritual agradable.
Cómo preparar la mascarilla en casa
Tritura de pepino fresco.
Agregue una yema y mezcle suavemente.
Aplique una capa fina sobre el rostro limpio.
Espera de 10 a 15 minutos.
Enjuaga con agua tibia.
Hidratación como de costumbre.
Respira profundamente mientras actúa: también es parte del beneficio.