Si padece insuficiencia cardíaca congestiva, una o ambas cavidades inferiores del corazón pierden su capacidad de bombear sangre eficazmente. Como resultado, la sangre puede acumularse en las piernas, los tobillos y los pies, causando edema.
2. Fatiga
Cuando las arterias se estrechan, el corazón recibe mucha menos sangre de la que está acostumbrado.
Esto hace que el corazón trabaje mucho más de lo normal, dejándote sintiéndote excesivamente cansado y somnoliento casi todo el tiempo.
3. Dificultad para respirar
Cuando su corazón recibe menos sangre, significa que sus pulmones no podrán llevar tanto oxígeno como lo harían normalmente.
Ambos sistemas dependen el uno del otro, así que sin uno no se puede tener el otro. Si ha tenido dificultad para respirar, lo mejor es consultar a un médico lo antes posible, ya que esto podría significar que se acerca el momento de su ataque.
4. Debilidad
Cuando tu cuerpo se debilita, de repente es porque las arterias se vuelven más estrechas y no permiten la correcta circulación de la sangre.
Tus músculos no están recibiendo lo que necesitan y esto podría provocar que te caigas incluso sin motivo aparente en un principio, así que ten especial cuidado.