Cómo cocinar la piel recubierta

Con el tiempo, nuestra piel cambia. Se ve más seca, con marcas en las puntas y mangas marrones. Sin embargo, envejecer no significa renunciar a la belleza ni a la luminosidad del rostro. Al mismo tiempo, digamos que algunas acciones son visibles y bien elegidas para ayudar a asegurar que la piel se mantenga flexible, luminosa y vital.
Limpiar, hidratar, proteger: la base de una rutina eficaz contra el envejecimiento.

La piel envejecida necesita suavidad… pero también regularidad. Como una hermosa planta, necesita que la cuiden todos los días. La limpieza matutina y nocturna ayuda a eliminar las impurezas, el exceso de sebo y los residuos de contaminación que aceleran el envejecimiento de la piel. Elija un limpiador suave sin alcohol y luego utilice un tónico para reafirmar y calmar.

El siguiente paso, la hidratación, es esencial. A medida que pasan los años, la piel pierde agua y lípidos. Una buena crema hidratante con ácido hialurónico, ceramidas o aceites vegetales como jojoba, argán o rosa mosqueta será tu mejor aliado.

Una crema antigüedad: sí, ¡pero elígela bien!

No es necesario acumular los tratamientos de baño: la eficacia depende de todo de la regularidad. Una crema antienvejecimiento bien formulada contiene ingredientes activos específicos como retinol (vitamina A), vitamina C o péptidos. Estos ingredientes estimulan la producción de colágeno, mejoran la textura de la piel y reducen las arrugas.

Aplicar sobre la piel limpia, mañana y noche, mediante un ligero masaje circular con las yemas de los dedos. Esto promueve la penetración de los ingredientes activos y reactiva la circulación sanguínea, un poco como “despertar suavemente la piel”.

Para conocer los pasos completos de cocción, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.