Comprender y prevenir los calambres nocturnos en las piernas
Despertarse en mitad de la noche con un dolor repentino y punzante en la pantorrilla es más común de lo que se cree. Los calambres nocturnos en las piernas, que implican contracciones musculares involuntarias, generalmente en las pantorrillas o los pies, afectan a millones de personas. Aunque a menudo se les atribuye la inocuidad o se les atribuye el envejecimiento o la deshidratación, a veces estos calambres pueden indicar problemas subyacentes más profundos.
Cuándo preocuparse: ¿Es sólo un calambre ocasional?
La mayoría de los calambres nocturnos en las piernas son inofensivos y suelen ocurrir con poca frecuencia. Pueden desencadenarse por:
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Sobreesfuerzo de los músculos durante el día
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Deshidración
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Períodos prolongados de estar de pie o sentado
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Dormir con los pies en una posición incómoda
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Desequilibrios electrolíticos (como niveles bajos de magnesio, potasio o calcio)
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Embarazo
Para muchas personas, estos calambres son ocasionales, se alivian con estiramientos suaves y no regresan durante semanas. Sin embargo, en algunos casos, los calambres nocturnos pueden ser más que una simple molestia.