Lo que haces antes de dormir podría ser más importante de lo que crees. Millones de adultos mayores repiten ciertas rutinas nocturnas que parecen inofensivas (un vaso de agua, un refrigerio tardío o la postura incorrecta para dormir) sin darse cuenta de que estas pequeñas decisiones podrían estar afectando silenciosamente su memoria, corazón, huesos y longevidad en general.
A medida que envejecemos, nuestros cuerpos se vuelven más sensibles a pequeñas perturbaciones. Lo cierto es que muchos problemas de salud en las personas mayores no se deben únicamente al envejecimiento, sino que están relacionados con hábitos nocturnos prevenibles que alteran los procesos naturales de reparación del cuerpo. Basado en las ideas de la Dra. Veller, enfermera registrada , esto es lo que necesita saber para proteger su salud y dormir de forma más segura.
Los peligros silenciosos de los hábitos nocturnos en las personas mayores
El envejecimiento altera el funcionamiento de todos los sistemas del cuerpo. El corazón se vuelve más sensible, los pulmones pueden retener menos oxígeno y el sistema nervioso se ralentiza. El cuerpo ya no regula la temperatura, el equilibrio ni la presión arterial con la misma facilidad que antes.
Es por eso que algunos hábitos que parecían bien a los 40 pueden ser riesgosos a los 65. Reconocer y ajustar estos patrones puede ayudarle a dormir mejor, prevenir caídas, reducir el riesgo de problemas cardíacos e incluso prolongar su vida.
A continuación se presentan los errores nocturnos más comunes y peligrosos, además de soluciones simples respaldadas por la ciencia que puede poner en práctica esta noche.